Cómo hacer una migración web sin perder posiciones en Google
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Una migración web es el cambio de dominio, de URLs, de protocolo o de plataforma de un sitio que ya posiciona. Es el momento en el que más tráfico se puede perder en una semana, y casi siempre por errores evitables.
Google documenta el proceso, pero repartido en tres documentos y sin decir la parte incómoda: no existe una migración con riesgo cero. Lo que existe es un método que reduce la pérdida al mínimo. Aquí va ordenado: qué preparar, qué redirigir, cuándo usar Change of Address y qué mirar después.
Qué es una migración web y por qué arriesga tu SEO
Para Google, migrar significa que las URLs que conoce dejan de responder y tu sitio pasa a ser un conjunto de páginas nuevas que debe descubrir, rastrear y volver a asociar con sus señales históricas: enlaces, clics y contexto temático. Todo eso se transfiere, pero hay que darle el camino.
Tipos de migración: dominio, URLs, HTTPS y plataforma
- Cambio de dominio: a otra marca o extensión. Es el único caso donde aplica Change of Address.
- Cambio de estructura de URLs: mismo dominio, rutas nuevas.
- Paso a HTTPS: cambian todas las URLs.
- Cambio de plataforma o CMS: casi siempre arrastra cambios de ruta.
Cada tipo se trata distinto: solo el cambio de dominio o subdominio justifica Change of Address, y solo si las URLs cambian de sitio.
Qué dice Google: la visibilidad puede fluctuar y es normal
La guía oficial para mover un sitio con cambios de URL lo dice claro: durante la migración la visibilidad puede fluctuar de forma temporal, es normal, y las posiciones se asientan con el tiempo. Los primeros días verás movimientos raros sin que eso signifique que rompiste algo. Lo que no es normal: que el sitio nuevo no suba mientras el antiguo baja.
El error más caro: cambiar URLs, contenido y diseño a la vez
La ayuda de Change of Address avisa: si combinas la mudanza con un rediseño de contenido y de estructura de URLs, probablemente veas pérdida de tráfico, porque Google necesita reevaluar cada página. La salida no es no rediseñar, es secuenciar: migras, esperas a que el tráfico se estabilice y después rediseñas.
Antes de migrar: la fase de preparación
La mayor parte del resultado se decide antes del día del cambio, en cuatro frentes.
Inventario de URLs importantes
Necesitas las URLs que reciben tráfico y enlaces, no todas. Se cruzan los sitemaps, el informe de páginas de Search Console de los últimos doce meses, el análisis de logs y el informe de enlaces entrantes. Prioriza por tráfico y por enlaces: una guía con cuarenta enlaces merece una redirección perfecta; una etiqueta sin clics puede morir sin drama.
Crear el mapa de redirecciones de URL antigua a nueva
Una tabla de dos columnas, revisada dos veces y convertida en reglas de servidor:
- Una redirección por URL, hacia el equivalente en contenido, nunca a la portada por comodidad.
- Incluye imágenes, JavaScript y CSS si cambian de ruta.
- Si dos páginas se consolidan en una, ambas apuntan a la nueva y esta absorbe su contenido.
Preparar el sitio nuevo: canonical, hreflang y enlaces internos
Cada URL nueva con rel="canonical" autorreferenciado, hreflang actualizado a las URLs nuevas si el sitio es multilingüe y el enlazado interno corregido. Dos olvidos que arruinan el lanzamiento: publicar con el noindex de staging puesto y no revisar el robots.txt del entorno de pruebas.
Guardar las listas: sitemap nuevo y sitios que te enlazan
Genera el sitemap nuevo antes del cambio y ten a mano los sitios que enlazan a tus URLs antiguas: un enlace actualizado por un tercero vale más que cualquier redirección, porque apunta directo al destino final.
La regla de oro: una sola cosa a la vez
Por qué no combinar migración con rediseño
Google lo formula como "change only one thing at a time": separa en el calendario cambio de dominio, diseño, contenido y estructura de URLs. Si haces todo junto y caes un treinta por ciento, tendrás cuatro sospechosos y ninguna forma de aislarlos.
Probar con una sección en sitios grandes
En sitios grandes conviene probar primero con una sección que cambie poco, medir allí redirecciones, indexación y tráfico, y aplicar el resto con datos propios en la mano.
Redirecciones: el corazón de la migración
La guía de redirecciones de Google ordena las opciones por preferencia, y ese orden importa.
301 y 308: redirecciones permanentes de servidor
Indican que la página se movió de forma permanente y que el destino debe mostrarse en resultados. Se resuelven en el servidor, antes del HTML, sin depender de que el navegador ejecute nada:
Redirect 301 /pagina-vieja/ /pagina-nueva/
El 308 conserva el método HTTP (un POST sigue siendo POST); para un sitio de contenido, el 301 es el estándar.
Cadenas de redirecciones: menos de cinco, idealmente tres o menos
Googlebot sigue hasta diez saltos, pero cada uno cuesta rastreo y suma un punto de fallo. Redirige directo al destino final; si no puedes, deja la cadena en tres saltos o menos. Audita las cadenas después de aplicar el mapa.
El error de "todo a la portada": redirecciones irrelevantes y soft 404
Mandar cientos de URLs a la home parece limpio y Google lo trata como redirección irrelevante, con riesgo de soft 404. La excepción legítima es consolidar varias páginas parecidas en una nueva que cubra todo ese contenido.
302, meta refresh y JavaScript: cuándo no usarlos
El 302 es temporal y mantiene la fuente en resultados, así que no sirve para una mudanza. Meta refresh y JavaScript solo si no hay acceso al servidor, y un aviso en pantalla no es una redirección: el usuario lo ve, Google no lo interpreta.
Cambio de dominio: la herramienta Change of Address
Cuándo usarla y cuándo no
Traslada los resultados del dominio antiguo al nuevo, pero solo aplica a cambios de dominio o subdominio. No se usa para HTTP a HTTPS, ni para www a sin www, ni para mover páginas dentro del mismo sitio, ni para cambiar de hosting sin cambiar URLs.
Cómo ejecutarla
Primero mover y redirigir; después enviar el cambio. Verifica todas las variantes del dominio antiguo, con y sin www y con subdominios, y redirige cada una. Envíala desde la propiedad antigua y ten verificada la nueva para seguir ambos lados.
Advertencias oficiales
No encadenar migraciones (de A a B y enseguida a C) y no fusionar varios sitios en uno de golpe: se migra uno, se espera a que el tráfico se estabilice y luego el siguiente. Mantener la misma arquitectura en el destino ayuda a transferir señales.
Durante y después de la migración: monitorización
Cuánto tarda Google en procesar el cambio
Un sitio pequeño o mediano tarda unas semanas en mover la mayoría de sus páginas; los grandes, más. Planifica en semanas, no en días.
Qué vigilar en Search Console
- Sitemaps: el antiguo baja a cero y el nuevo sube.
- Páginas: cada 404 o soft 404 nueva es una redirección que falta.
- Consultas: compara clics por consulta, no solo el total.
- Inspección de URL: en las diez principales, confirma el destino final sin cadena.
- Logs y analítica: rastreo y tareas completadas en el dominio nuevo.
Los avisos del sitemap antiguo por URLs que redirigen son normales y se ignoran.
Mantener las redirecciones al menos un año
Google recomienda un año como mínimo para transferir todas las señales, incluido el recrawleo y la reasignación de enlaces. En la práctica conviene mantenerlas de forma indefinida: cuestan poco y evitan 404 en enlaces antiguos.
Señales de alarma
Caída sostenida de páginas indexadas, errores de rastreo nuevos en el dominio nuevo, o consultas que no se recuperan en seis semanas. Ante cualquiera, revisa el mapa antes de tocar contenido.
Checklist final de migración web sin perder posiciones
- Inventario de URLs con tráfico y enlaces.
- Mapa de redirecciones de antigua a nueva, una por URL.
- Sitio nuevo con canonical propio, hreflang y sin noindex.
- Un solo cambio a la vez.
- 301 o 308 en el servidor, al destino final.
- Sin cadenas largas ni todo a la portada.
- Change of Address solo si cambia el dominio.
- Sitemap nuevo enviado y el antiguo retirado.
- Monitorización semanal de cuatro a seis semanas.
- Redirecciones vivas un año y aviso a quien te enlaza.
La migración no se gana el día del cambio, se gana en la preparación: con el inventario, el mapa y las redirecciones bien hechas, Google solo tiene que cambiar de dirección. Si el tráfico ya cayó, el siguiente paso es la guía de caída de tráfico en Google.